Por Celso C. Hernández Rojas*
Vamos a reflexionar sobre los indicadores del empleo en nuestro país, intentando entender qué significan; tomando como pretexto, los desacertados discursos que ha venido pronunciando, en las últimas fechas, el ilegitimo presidente Felipe Calderón. En este contexto, lo que ha señalado es que el empleo ha crecido y proyectando una cifra de la encuesta mensual de INEGI y del IMSS ha dicho que el crecimiento de la tasa de empleo va a llegar al 5% en el año.
Las cifras oficiales del empleo, las da a conocer el INEGI, por ser el organismo público que se encarga de la estadística nacional. Efectivamente el IMSS proporciona una cifra que es muy citada, porqué diferencia el empleo permanente del eventual, pero que no tiene que ver con la magnitud total del empleo en el país.
El dato más confiable del empleo es el que surge con el Censo de Población y Vivienda, que se toma cada 10 años. Su nivel de confianza es mayor al 90% porque abarca el universo de habitantes del país. Pero por así decirlo el dato del Censo corresponde a un momento del país, que en el instante siguiente o por cualquier causa puede variar. La cifra que proporciona el Censo, es una cifra dura, que por lo regular se discute poco. Pero el INEGI produce, además del Censo, otros materiales que tienen que ver con el mercado laboral.
El que más se relaciona directamente, es la Encuesta Nacional de Empleo -cuya periodicidad es anual-, y la Encuesta Mensual de Empleo. Ambos materiales cada cierto periodo sufren ajustes con la proyección del Censo, a fin de no crear distorsiones de los datos. Es importante aclarar que una encuesta es una muestra estadística, que se obtiene a partir del levantamiento de cuestionarios que se aplican en lugares y en cantidades especificas. Con una determinada metodología que le da un grado de certeza de que los datos que se obtienen se corresponden con la realidad, es decir que confiamos en que las cifras que se obtienen son ciertas.
Algunos de los datos, que se obtienen son particularmente polémicos, tanto por lo que representan, como por la forma en que se obtienen. Uno de estos indicadores es la Tasa de Desempleo Abierto (TDA), que según INEGI en Febrero de 2008 corresponde al 3.81% de la Población , que en términos de personas, representa un poco más de 1 millón 750 mil personas sin empleo.
Este dato estadístico, toma el criterio, de que una persona es desempleada si busco trabajo y no lo encontró, o se ocupo pero tuvo trabajo por menos de 1 hora en la semana, es decir, una persona en edad productiva, mayor de 18 años, que busca trabajo y no lo encuentra o este no es por más de 1 hora en la semana.
Ahora bien, la tasa y el número de personas es demasiado baja, si en 2007, la población en el país es casi de 106 millones de personas, y de ese universo, se descuenta a la población no económicamente activa, que es poco más de 36 millones de personas, ahí se considera a la población que no participa en la actividad económica ni como empleados o desempleados aún y cuando estén en edad y condiciones para trabajar; los estudiantes de los diferentes niveles educativos – casi 13 millones de personas- , las personas que se dedican a las labores domesticas -17.5 millones-, los jubilados y pensionados 2 millones, y otros, entre los que están los minusválidos y un arcoíris de personas que no se ocupan de forma permanente, casi 4 millones de personas, con ello se redondea una cifra un poco mayor de los 36 millones de personas, a esta población se le suman los menores de 12 años, poco más de 26 millones de personas, lo que nos da una cifra un poco mayor de 62 millones.
Estaríamos cuantificando a la Población Económicamente Activa , que es un poco más de 44 millones de personas en el país. Del universo de casi 106 millones de habitantes en el país, como señalamos 3.81% son los que se encuentran en la condición de la Tasa de Desempleo Abierta, pero estos son sólo 1 millón 750 mil personas, el resto, alrededor de otros 2 millones y medio, serían empleos que se consideran dentro de la subocupación y empleo informal, con lo que sube la tasa (TDA + Trabajo Informal y desocupación) a una tasa del 7.9%, que es una cifra cercana a 4 millones de personas.
Ahora bien en la intervención del presidente ilegitimo, señala que el empleo se puede incrementar en un 5%, pero del indicador que habla es de los asegurados del IMSS, que es una cifra mucho menor, que está por los 15.6 millones de personas, es decir poco más de 780 mil empleos al año, si se refiriera a la población económicamente activa serían poco más de 44 millones y el 5% serían 2.2 millones de empleos, mismos que son impensables en las condiciones actuales del país.
Es interesante señalar que los empresarios y banqueros, se comprometieron ante la presidencia a generar 1.3 millones de empleos con 66 mil 300 millones de dólares de inversión en el transcurso del sexenio, esta meta debiera ser ajustada, y revisarse por la baja composición orgánica de capital que exhibe, muy seguramente con ese monto de capital sólo podrán ser empleos en maquiladoras, en industria ligera o en trabajos precarios.
Debiéramos entender que en materia de empleos, debemos de recurrir al INEGI, en el siguiente orden; a los datos más duros del Censo, los datos de la Encuesta Nacional de Empleo –anual-, y en menor medida a los datos de la encuesta mensual de empleo, o a los boletines que emite el propio INEGI, ya que los datos que son de coyuntura en muchas ocasiones al presentar incongruencias son ajustados a la tendencia anual o a la del Censo teniendo mucha variación de su primera presentación con respecto a los datos finales.
Y en el caso de los datos de empleo de INEGI e IMSS, hay que recordar que son 2 proporciones diferentes, el IMSS por lo regular reporta un tercio de la PEA , este dato de que la población en general el 66% carece de servicios de seguridad social, se refleja en este dato.
Finalmente, como se señala, hay tres formas de mentir, el subterfugio, la mentira llana y la estadística; que en este caso se hace con cifras maquilladas o falseando la realidad con datos a modo, desafortunadamente para muchos funcionarios, la sociedad está atenta a lo que vienen pregonando, por ello debiéramos de mantener que el empleo es un tema en el que existe una preocupación permanente dada su alta incidencia, no sólo en la Tasa de desempleo Abierto, sino en el índice de subocupación y empleo precario.
* Miembro del Taller de Economía Social y Políticas Públicas de la Facultad de Economía de la UNAM.

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